Somos ganaderos

Desvieje en bovino

(4 min de lectura)

Una empresa no pierde o gana menos dinero de lo que debería sólo por los costes, gastos e ingresos. Los trabajadores también juegan un papel fundamental y muchas veces damos lugar a una situación conocida cómo “el problema de despedir tarde”. En muchas de nuestras explotaciones, nos encontramos con ésta situación, no sólo con los trabajadores si no también cuando “despedimos” tarde a un semental ó a una vaca.


UNA VACA O UN SEMENTAL SE PUEDEN DESVIEJAR POR MUCHOS MOTIVOS COMO: EDAD, PROBLEMAS SANITARIOS O REPRODUCTIVOS.


Para alcanzar el punto máximo de rentabilidad de la explotación es básico tener una previsión de la edad a la que queremos desviejar. Esta debe corresponder con el nivel óptimo de producción de los animales. Hasta ese momento, cada año, el intervalo de periodo entre partos o IPP es de 12 meses, en este tiempo la vaca pare y se cubre en la fecha que nosotros planificamos. Tiene una buena condición corporal que mantiene con facilidad y leche suficiente para criar al ternero perfectamente hasta el destete. Éste punto óptimo de producción se tarda algún tiempo en alcanzar y se mantiene durante años. Y justo antes de comenzar el declive es cuando hay que quitarlas o pensar en otro tipo de producción con ellas para ese último año, pero fuera de la explotación normal.

Los animales que no se quitan en este punto son los que luego no se cubren ó se cubren tarde, no son capaces de criar por falta de leche y hay que criar al ternero con leche y pienso y/o vacas que se quedan tan flacas que cuesta muchísimo que engorden -si conseguimos que engorden algo- y en el matadero no valen nada ó incluso se mueren en el campo. Al final por sacarle una cría más -que generalmente vale poco por tardida o por poco peso- se pierde el valor de la vaca en matadero y genera más gastos para llegar con ella al final de la temporada.

En el caso de los toros pasa algo similar, un ejemplo: “no sé que le ha pasado a éste toro, el año pasado que tenía 5 años cubrió su lote entero y el lote de al lado porque se saltaba y le pegaba al semental que había allí. Y este año le solté a las vacas, se tumbó en la puerta y ni fue a buscarlas ni se levantó hasta que le recogí y tuve que soltar otro”. Este caso es muy común y nos cuesta más dinero al cabo del año de lo que pensamos. Vacas que se quedan sin cubrir, vacas que se retrasan en su cubrición -y dan terneros más tardidos que valen menos dinero- o no tener un toro de repuesto y tener que salir a comprar uno en ese momento (y tener pagar lo que te pidan por lo que encuentres).

Todo esto son problemas derivados de despedir tarde a los efectivos que ya no encajan en nuestra producción.


LA REPRODUCCIÓN ES LA BASE DEL NEGOCIO DE LA EXPLOTACIÓN, POR ESO CONTROLAR LOS PROBLEMAS REPRODUCTIVOS ES FUNDAMENTAL. 


Hay problemas sanitarios tan importantes como para desviejar al animal que los sufra. Como mastitis, pérdidas de leche, cojeras (una cojera en un toro implica tener que sacrificarlo porque le impide realizar los saltos de la cubrición) y todos aquellos que generen un sufrimiento al animal.

La reproducción es la base del negocio de la explotación, por eso controlar los problemas reproductivos es fundamental. Hay hembras que siempre han preñado muy bien y un año dejan de hacerlo; hay otras que paren un año si y otro no. Los toros también tienen muchos problemas importantes como que monten pero no cubran o que tengan el pene desviado y no puedan cubrir.

Hay que tener en cuenta que cada raza tiene una adaptación al medio de la que depende su longevidad reproductiva, cuanto más hostil sea el medio en el que se encuentre -una explotación muy quebrada- menor será su vida útil, hay otros aspectos que también influyen como la alimentación y la sanidad.

En resumen, hay que tener cuantos más aspectos que influyan sobre la explotación controlados, pues es la única forma de obtener la máxima rentabilidad. El correcto desvieje y su reposición ayudan a mejorar nuestra ganadería. 

Maria VeraDesvieje en bovino