Somos ganaderos

Más primaveras, por favor

Hace tantos años que no llueve en condiciones por nuestra zona, que ya se me había olvidado como es una Primavera de verdad. Cuando casi todas las semanas te da un rieguecito, que lo mismo sale el sol y hace calor, que se nubla de repente y cae un chaparrón.

Por primera vez en mucho tiempo los animales se han lavado de verdad, las charcas han rebosado varias veces, los manantiales han cogido agua y todo el arbolado se ha limpiado a fondo. Hacía falta, mucha falta.

Habíamos llegado a un momento difícil, en esta zona y en gran parte de España. Este Invierno ha habido explotaciones en las que han estado llevando cubas de agua, bien porque los sondeo se habían secado, porque las charcas no tenían ni gota o bien por que han buscado el agua pero no la han encontrado. La comida de los animales se compra, pero si además hay que comprar el agua… eso no hay riñón que lo soporte.

Y al final, cuando el nudo ya estaba tan apretado que parecía que esta vez sí que nos ahogábamos, llovió y llovió mucho. Y bien. Y por suerte, sigue lloviendo.


El problema, es que no sólo nos ahogaba la falta de agua, sino que junto a ella, sigue la fuerte presión burocrática: una normativa cada vez más alejada del campo y nuestras necesidades. Como por ejemplo con el problema de la Tuberculosis, que parece que esta más pensada para entorpecer que para ayudar.

Nadie puede decidir sobre cuándo, dónde o cómo va a llover, pero lo demás si lo deciden personas. Personas que -en teoría- legislan para ayudarnos y sin embargo, la mayor parte de las veces, entorpecen y dificultan en lugar de colaborar. En muchos casos, situando en el centro del problema al ganadero, como si él fuera el ladrón en lugar del robado. 

Y mientras que no seamos conscientes que de esta situación no nos va a sacar nadie que no seamos nosotros mismos, vamos mal.

Y mientras que no dejemos de quejarnos en corrillos en el bar y empecemos a quejarnos donde debemos, vamos mal.

Y mientras que no dejemos de pensar que no hay que moverse para salir en la foto y nos unamos, todos, para luchar por lo nuestro, vamos mal y nos seguirán avasallando como hasta ahora ó más.

Así que, ojalá la Primavera también nos llegue a nosotros y nos lavemos de verdad, rebosemos varias veces, cojamos nuevo ímpetu y nos limpiemos a fondo, porque al campo le hacía falta, pero a los ganaderos más.

Maria VeraMás primaveras, por favor