Somos ganaderos

Separar el ganado en cercas

Partiendo de la idea de que no hay nada perfecto en la vida: ni las personas, ni los amigos, ni las familias… no es difícil ver que los negocios tampoco son una excepción. Por eso, siempre hay que buscar la manera de mejorar nuestra ganadería.

No existe una guía que nos diga punto por punto lo que tenemos que hacer para que el negocio vaya bien. Es la suma de las pequeñas cosas donde encontramos la diferencia entre las explotaciones que son rentables y las que no lo son. Entre ellas está la separación del ganado en distintas cercas en las explotaciones.


Por ejemplo, lo ideal es separar al ganado por su estado de gestación. Lo vemos en detalle:

  • Cerca 1: Animales paridos.
  • Cerca 2: Animales más avanzados en la gestación.
  • Cerca 3: Las gestantes de poco tiempo más las que se han quedado vacías.
  • Opcional:  Si se dispone de alguna cerca vacía más, lo suyo es meter a las novillas de primera cubrición solas.

El “por qué” es muy sencillo y los resultados se ven muy pronto:

  • 1. No se controla igual un lote de 25 vacas que uno de 80, ante cualquier cosa que le pase a un animal es mucho más fácil verlo entre pocas que entre muchas (cojeras, ausencias, golpes y partos).

 

  • 2. Las cubriciones.
    • En un lote de 80 vacas hay que meter varios toros, con los consecuentes problemas de jerarquías y peleas, al final, el toro que puede hace el 80% de la cubrición y los demás se quedan a verlas venir.
    • En un lote de 25-30 vacas sólo necesitas un toro, como mucho se puede añadir un novillo joven -como apoyo ó para que se vaya campeando- además, en lotes pequeños es mucho más fácil ver si hay vacas que se recubren o si el semental tiene algún problema para cubrir.

  • 3. La comida.
    • En lotes pequeños los animales comen lo que les corresponde. Se pegan menos, el chorro de pienso es más abierto, tienen que competir con menos animales por la comida y eso hace más difícil que una vaca se adueñe de más cantidad de la que le corresponde.
    • Según su estado, la vaca tiene unas necesidades energéticas u otras. Por ejemplo, una vaca vacía y una vaca en el último tercio de la gestación tienen necesidades alimentarias distintas y, sobre todo, cantidades distintas para mantener la condición corporal adecuada y evitar problemas posteriores como ausencia de celos y problemas post-parto. Si se organiza a los animales en lotes por estado de gestación, es mucho más sencillo cumplir con las necesidades de cada una.

 

  • En último lugar, la situación ideal es tener a las novillas solas en una cerca para poder controlarlas constantemente, para poder elegir un toro con facilidad de parto y estar seguros de que los cubra él y no otro; para poder darles la alimentación más adecuada y la cantidad más ajustada a sus necesidades.
Maria VeraSeparar el ganado en cercas